ENG :: CAST

Hotel destino

Finca La Ramallosa

Hay hoteles que por si mismos merecen un viaje, no se trata de elegir un destino y una vez elegido buscar el alojamiento que mejor se adapte a nuestras necesidades. Se trata de que el objeto del viaje sea conocer el hotel y todo lo que este nos ofrece.

Este es el caso de Finca La Ramallosa una aldea centenaria en reconvertida en alojamiento exclusivo donde disfrutar de la vida en el campo extremeño. Un lugar en el que parece que el tiempo se detenga y que al mismo tiempo ofrece variedad de actividades que hacen que nunca nos queramos ir y que siempre deseemos volver.

Estas son algunas de ellas:

- Dar un paseo por el los solitarios campos rodeados de naturaleza y visitar a sus únicos dos vecinos
- Volver a enamorarse mientras se disfruta de un picnic en una de las bucólicas lomas cercanas al rio
- Disfrutar en este paraíso natural donde es posible ver buitres negros, milanos y bandadas de grullas sin moverse de la piscina.
- Ver la vía láctea, como nunca, desde uno de los puntos más oscuros de Europa.
- Aprender en sus talleres de cocina donde conoceréis su huerto ecológico y cómo elaborar sus sabrosas recetas.
- Probar nuestra habilidad intentando pescar un barbo salvaje (y después devolverlo al rio)
- Conocer el mundo de la apicultura y probar la miel de sus abejas
- Hacer una cata de aceite y probar el que hacen con las aceitunas de sus olivos
- Adentrase en los cercanos bosques y recoger setas en su temporada
- Observar las labores del campo en cada una de las estaciones como el esquilado de las ovejas, la recolección de sus aceitunas, la cosecha de las siembras…

Un destino para disfrutar con calma haciendo alguna de estas actividades o simplemente deleitarse de la naturaleza y hacer un viaje en el tiempo imaginando como seria la vida en esta aldea siglos atrás.