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El Vino del Desierto

Bodega DCueva

Fernando Mir nació en Zaragoza y vivió allí hasta después de terminar su carrera de empresariales. Sus padres, como tantos otros, tuvieron que mudarse del pueblo a la ciudad, pero Fernando quiso hacer el camino inverso, y tener la oportunidad que no tuvieron sus progenitores. Y lo hizo porque ama su tierra, una tierra dura, árida y despoblada, pero una tierra muy especial, de contrastes y singular belleza.

Su relación con el mundo del vino comenzó como un hobby en 2001, cuando aun viviendo en Zaragoza, decidió junto con su padre y su abuelo plantar una viña en Lanaja, y poco a poco fue aficionándose a la viticultura, hasta que en Junio de 2012 creo Bodega DCueva. Una de las bodegas más pequeñas de Aragón tanto en superficie (4,2 hectáreas), como en producción (unas 8000 botellas anuales), y la única que hay actualmente en el Desierto de los Monegros .

Estas reducidas dimensiones hacen por una parte que Fernando pueda encargarse de todo el proceso, desde la plantación de la vid hasta su distribución, pasando por la poda, la recolección, el embotellado y hasta el diseño de la etiqueta. Y por otra, que todo este proceso pueda hacerse de forma artesanal, laboreando los viñedos con tracción animal, respetando los ciclos lunares, vendimiando manualmente y realizando en gravedad la mayor parte del proceso en bodega; todo ello para lograr que sus vinos expresen lo que es su terruño de los Monegros.

Monegros, era una zona muy reconocida por sus vinos, antes de que llegase el regadío y la mayor parte de los agricultores decidiesen arrancar sus viñas; y que ahora Bodega DCueva está volviendo a poner en el mapa. Con una filosofía clara de respeto a las tradiciones y al terreno, el 80% de sus uvas son variedades locales, sin regar absolutamente nada los viñedos, lo que unido a las condicionantes tanto de suelo como climatológicas, hacen que el rendimiento de sus cepas sea muy bajo, en torno a 900grs. de uva por cepa, lo que provoca que sus vinos sean de una gran intensidad.

De momento producen dos vinos, cuyos nombres hacen referencia al desierto. Duna, un blanco muy especial, para disfrutarlo con calma; y Sed, un tinto que ya está obteniendo reconocimientos tanto nacionales como internacionales (Bachus de Plata 2015, Medalla de Plata en “Garnachas del Mundo 2015” y Tercer Mejor Vino de España Nariz de Oro 2014).

Estos galardones, unidos a la singularidad, del proyecto hacen que poco a poco sea demandado ya no sólo en Aragón, donde se distribuye la mayor parte de su producción, sino que comienza a ser deseado en las mejores mesas de Madrid o Barcelona. Como decíamos antes, Fernando lleva a cabo todo el proceso, y quiere que cuando el vino pasa a manos de otra persona sepa entenderlo y apreciarlo, de forma que sólo lo comercializa en su bodega, en tiendas especializadas o en aquellos restaurantes que sepan ofrecerlo a sus clientes.

Otro de los puntos que le diferencian de otras bodegas es su vista y, es que la hacen como a ellos les gustaría que se la hiciesen cuando van a visitar otras bodegas. Y para ello han creado “EnoturisMonegros” , un recorrido de más de tres horas, que incluye visita a los viñedos, a la bodega, minicurso de iniciación a la cata y un aperitivo con maridaje de sus vinos.

Os animo a que conozcáis a Fernando y su “Vino del Desierto” y que disfrutéis por el camino de un paisaje único en Europa de llanuras, cerros, barrancos y balsas de agua salada.

Dirección: C/ Las Peñas, 8 (Lanaja, Huesca)
Teléfono: +34 687 963 895