ENG :: CAST

El prado de un genio

Fundación Manolo Paz

Seguramente, cualquier cosa que escriba aquí no reflejará la experiencia que sentí al visitar la Fundación Manolo Paz, pues ha sido uno de los lugares en los que me he sentido más tranquilo y sobrepasado a la vez. Un espacio único, una verdadera joya oculta a la que pienso volver cada vez que pueda.

Manolo Paz es un escultor gallego nacido en 1957 en Castrelo (Cambados). Uno de los artistas españoles más reconocidos internacionalmente, especialmente en Estados Unidos y Japón donde ha vivido varios años. Trabaja madera y metal, pero con lo que más que más se le identifica es por sus obras en piedra (sobretodo granito), que recuerdan a los castros y megalitos propios de la cultura celta.

Desde sus comienzos y, de la mano del galerista Fernando Vijande, expuso con grandes como Andy Warhol. Sus piezas forman parte de importantes colecciones y museos como Fundación ICO, Museo Duisburg (Alemania), Fundación de Oriente (Lisboa) o la del Parque Escultórico de Namakunay (Japón). Siendo Familia de Menhires, situada frente a la Torre de Hércules de A Coruña, una de sus obras más representativas.

Cerca de Cambados, en la desembocadura del Rio Umia y donde su agua dulce se junta con la salada de la Ría de Arousa, Manolo Paz tiene y siempre ha tenido su taller. Y desde el año 2013 ha abierto las puertas a todos los que deseen visitarle. Lo ha hecho creando una Fundación con el objetivo de promover el estudio y el conocimiento del arte moderno y contemporáneo, un sueño que tenía desde sus primeros viajes a los Estados Unidos.

En este espacio artístico, donde podemos encontrar algunas de sus obras, desde sus comienzos en 1980 hasta la actualidad. Sus primeras obras se centraban en el dominio del espacio; pero esto cambió a partir de su primera visita a Nueva York en 1983, donde se dio cuenta de lo pequeños que somos los humanos, y decidió, como él dice, “poner los pies en el suelo” y pasar del “satélite al monolito”. Centrando su obra desde ese momento, en reflexiones sobre el valor de la cultura autóctona, sus símbolos, sus signos, su material y su diálogo con la memoria del lugar donde se van a colocar.

Trabaja la piedra sin que esta pierda su identidad y logre expresar lo que lleva dentro, al igual que el amplio prado que hay junto a su taller, donde expone sus obras y que compone la fundación. Prado, que el propio Manolo se encarga de arreglar, ya que según dice, le sirve para estar en contacto con la naturaleza, como inspiración y porque el terreno es un elemento más de su exposición, un hilo conductor de su obra, por lo que le va dando formas que hacen que tenga más equilibrio y fluidez.

En mi visita tengo la suerte de conocer tanto a Manolo como a Julia, su mujer y directora de la Fundación. Me acompañan en mi recorrido por su espacio artístico, conociendo sus obras, la cabaña de caña india, el huerto, el prado, el taller y sus vistas. Y, mientras nos tomamos una cerveza en su preciosa pérgola de madera, me cuenta parte de su historia y me explica algunas de sus obras de arte contemporáneo.

Como decimos este espacio puede ser visitado (previa cita) y puede ser reservado en exclusividad para la organización de eventos. La fundación acoge alumnos en prácticas y organizan diferentes actividades. Pudiendo obtener más información sobre Manolo y su obra en publicaciones de referencia como National Geographic o en documentales como Un Mar de Pedra.

Dirección: Apartado de Correos nº51 (Cambados, Pontevedra)
Teléfono: +34 619 766 104