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I scream, you scream, we all scream for ice cream

Helados Elarte

Chocolate blanco y trufa negra, pistacho y mandarina, tomate rosa, ron con pasas, foie, fresas con cava, Black Russian, lima y albahaca, wasabi frappe… Son sólo algunos de los sabores que Aitor Otín y María José Olivan producen en su pequeño “laboratorio” de Bierge, en plena Sierra de Guara .

Estos jóvenes emprendedores comenzaron a fabricar helados y sorbetes cuando regentaban un restaurante en su pueblo. En vista del éxito que tenían entre sus clientes y que cada vez les atraía más desarrollar nuevos sabores, decidieron dejar su casa de comidas y centrarse en la producción de helados, y crearon Helados Elarte.

Desde el comienzo tuvieron claro que trabajarían con productos naturales y utilizando en muchas de sus recetas ingredientes de la zona; como la miel o el aceite de Bierge, Yogur de Fonz, el vino del Somontano, la trufa de Estadilla, queso de cabra de Benabarre, el popular tomate rosa de Barbastro, o la albahaca, menta y fresas de su huerto.

Varias de sus elaboraciones las hacen a petición de los restaurantes con los que trabajan, cuyos Chefs ya piensan en el sorbete que acompañará a su siguiente plato y se lo encargan a Helados Elarte. Este compromiso y la calidad de sus elaboraciones les ha llevado a trabajar con los mejores de la zona, entre los que cabe destacar Tatau Bistro, el primer bar con una estrella Michelin; El Trasiego, donde se sirven excelente tapas de autor; o La Demba. Este constante feedback, unido a su capacidad creativa hace que la lista de sus producciones sea cada vez más extensa.

Y, es que quien piense en el helado únicamente como un postre o un tentempié puede ir cambiando de opinión, y para demostrarlo, me cuenta María José que recientemente organizaron un menú degustación con sus productos, y plato a plato desde aperitivos hasta petit fours fueron acompañados de sus helados y sorbetes.

Aitor y María José me explican que hay que entender el helado como un alimento, como hacen en los países nórdicos; si ya sé que puede resultarnos extraña la imagen de comernos un helado en pleno invierno en una plaza de Helsinki, pero ellos los toman como parte de su dieta por sus proteínas, vitaminas, grasas e hidratos de carbono y, por qué no decirlo, ¡porque están buenísimos! Y más, cuando contienen un 50% de zumo de las mejores frutas exprimidas por ellos mismos, excelentes licores, chocolates o turrones. Y además todos ellos sin gluten.

Recientemente, han abierto una heladería en la Plaza San Antonio de Huesca que les permite llegar al cliente final, ofreciéndoles sus creaciones y recibiendo sus impresiones de primera mano. Ampliando también la forma de ser consumidos, mini polos y soft son las incorporaciones a su amplia oferta de helados y sorbetes.

Les gusta conocer a las personas y que les conozcan a ellos, siendo posible visitarles, previa cita, en su nave de Bierge. Por lo interesante y diferente de su proyecto recomiendo hacerlo, actualmente están pensando en organizar una visita guiada a sus instalaciones, pero por el momento es todo más informal.